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Zaragoza, seguro que te quedas.

Zaragoza, ciudad de paso.

En España, aparte de las más turísticas como Madrid, Sevilla o Barcelona hay otras ciudades. Es el caso de Zaragoza, una ciudad de paso, entre Madrid y Barcelona. Los turistas que la visitan suelen estar 2 días pero se quedan con ganas de más. No es muy grande, se puede ir andando o en bicicleta a casi cualquier lugar de la ciudad. Tiene una extensa red de carriles bici. Lugar acogedor por sus gentes y su ambiente festivo. Aquí te cuento que puedes ver en Zaragoza.

Vista de la Basílica del pilar, el Río Ebro y el Puente de Piedra
Imagen típica de Zaragoza La Basílica del pilar

En Zaragoza se “presume” de no tener ni primavera ni otoño. Es verdad que hace frio en invierno, azota el viento que llamamos Cierzo, relevado por su amiga la niebla (boira). Van alternando, los vientos dan días soleados.

En verano es diferente, el calor es seco e intenso, entre 30 y 40 grados. Hay que evitar las horas centrales del día y salir cuando «Lorenzo», el Sol, ya se ha ido. Entonces las terrazas se animan y la gente sale a “la fresca”.

Tres ríos dan vida a la ciudad el río Gállego y el río Huerva afluentes del Ebro, el más largo y caudaloso de España. La privilegiada situación de la ciudad la hace tener una hermosa y fértil huerta que abastece a la ciudad y alrededores.

Cómo llegar

Zaragoza está estratégicamente situada, en el medio de Madrid, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Pamplona y Valencia. A 200 km de la playa más cercana (Costa dorada o Cantábrico) es posible que si habéis estado en España hayáis pasado cerca.

Busca tu viaje en tren desde Madrid o Barcelona

Para llegar desde Madrid o Barcelona, la mejor opción es el tren de alta velocidad, AVE. En una horita y cuarto podemos estar tomando tapitas en Zaragoza. Desde el resto de las ciudades es preferible ir en autobús o coche particular todo por vías rápidas, autopistas y autovías.

Zaragoza es una ciudad llena de historia, más de 2000 años. Aquí han vivido íberos, romanos, musulmanes, judíos… Un montón de culturas han pasado por esta ciudad. Y lo más importante, algunas han convivido juntas durante mucho tiempo.

Qué ver en Zaragoza

El Pilar

Zaragoza a su vez es un destino del turismo Mariano. Uno de los principales puntos de interés es El Pilar, una basílica en la que se encuentra una imagen de la Virgen María, al parecer se apareció en un pilar o columna, que se venera en el recinto.

Vista del amanecer en Zaragoza con la Basílica del Pilar al fondo
Amanece en Zaragoza

La tradición es besar la piedra donde tuvo lugar el milagro. Milagro porque estaba viva y en otro lugar ¿Ubicuidad? La piedra en cuestión esta desgastada por el uso. Hay otros milagros pero esos los podéis descubrir vosotros.

La basílica, arquitectónicamente no es muy llamativa salvo por su volumen y situación pero todas las estampas de la ciudad la retratan. Podéis subir a una de las torres a ver la ciudad desde lo alto.

La Seo

Sin embargo, en la misma plaza está la Catedral de Zaragoza, una auténtica joya mudéjar que no os podéis perder. Aunque es conocida por los zaragozanos como La Seo su verdadero nombre es Catedral del Salvador. Tiene una colección de tapices fabulosa.

Justo al lado de la basílica están el ayuntamiento y La Lonja, antaño de abastos, ahora una sala de exposiciones. Siempre hay alguna, la mayoría gratuitas y muy interesantes. Otra de las cosas que podéis ver es el Museo Diocesano.

En la puerta de La Seo, otro museo, el del Foro, toma su nombre del lugar donde se encontraba el Foro, descendiendo por el museo podéis ver vestigios de otras épocas.

Vista desde la Plaza del Pilar de la Catedral de La Seo o del Salvador con una flores de primer plano.
Catedral de La Seo o del Salvador

Murallas y Torreón de la Zuda

En la Plaza del Pilar también se ubica otra oficina de turismo donde podéis reservar una visita teatralizada por las estrechas calles del centro histórico. Merece la pena ver Zaragoza con esta teatralización.

En el otro extremo de la plaza se encuentran la iglesia de San Juan de los Panetes y su torcida torre, las murallas y el Torreón de la Zuda, resto de una residencia fortificada de la época musulmana aunque su origen es romano, se encuentra una de las oficinas de turismo municipal. Tiene un mirador llamado «de las 4 Culturas», con una vista 360º.

Paseo por el casco histórico

Saliendo de la plaza del Pilar, junto a La Seo, se encuentra la plaza San Bruno, con el Museo del Puerto. Los domingos en esta plaza hay un mercadillo donde se pueden paladear productos hechos por artesanos del pan, dulces, embutidos y otras delicias gastronómicas.

Vista de la Torre Mudéjar de la Iglesia de la Magdalena
Torre mudéjar de la Iglesia de la Magdalena

Siguiendo con el paseo, saliendo por la derecha de la plaza podemos admirar el Arco del Dean y el palacio aragonés de Palafox.

Continuando llegamos al barrio de la Magdalena.

Barrio de la Magdalena.

Otra de las maravillas que ver en Zaragoza el barrio de la Magdalena. No se puede uno marchar sin ver y pasear por este barrio, tiene un ambiente joven y festivo. Es un barrio de moda con pequeñas tiendas de comercio alternativo, ropa de segunda mano que conviven con tiendas y un mercado tradicional. Los vecinos también organizan mercadillos de trueque y venta de cosas de segunda mano.

El barrio toma su nombre de la iglesia de la Magdalena, otra joya de estilo mudéjar y con la peculiaridad de que su torre es gemela de otra situada en la ciudad de Teruel (esta para otro post). Desde la Iglesia parte la calle Mayor, una calle llena de restaurantes y bares de tapas. Con opciones veganas y vegetarianas.

Atención al dato: Marcharse de Zaragoza sin tomar el «vermut» es dejarse lo mejor.

Las calles y plazas adyacentes a la calle Mayor son para comer muy bien, desde tapas tradicionales a platos de diseño. No os vayáis sin probar la ensaladilla del bar Gallizo, las tapas del Meli Melo, A Flama para veggies. Las croquetas del Entalto, las alcachofas del Ciprés en la calle del mismo nombre, una visita a la plaza Santa Marta y sus locales, cada uno con su especialidad…

Bueno como veis el «vermut» es otra cosa que ver en Zaragoza, un ritual. Los bares se llenan al mediodía y por la tarde para tomar tapas o raciones. Las tapas y las raciones son dos cosas distintas y que los forasteros suelen confundir. El tamaño, la confección y la materia prima son distintas. Hay «vermut» para cualquier gusto y todos los bolsillos, solo hay que elegir la opción. Luego hablamos del «Tubo».

De vuelta al centro histórico.

La calle Mayor y sus adyacentes nos van llevando hacia el centro histórico. La calle va cambiando de nombre a medida que se corta por las perpendiculares más anchas. Ahora se llama Espoz y Mina. Pasaremos por el Museo Camón Aznar o Museo de Goya con la colección de grabados del pintor que se puede ver en Zaragoza de forma permanente. No se puede pasar por la ciudad sin visitar el museo.

Mercado Central entrada opuesta al río

En el centro histórico de Zaragoza cada calle alberga un rincón con un palacio aragonés, una terracita, un comercio tradicional o un bar donde descansar. Si continuamos por la calle Espoz y Mina al pasar la calle Alfonso, calle peatonal y comercial que desemboca en la basílica, cambia su nombre a Manifestación y desemboca en La Plaza del Justicia. Una figura, origen del Defensor del Pueblo actual. En Aragón existió desde el siglo XII al XVIII, ahora recuperada de nuevo con la democracia.

En la Plaza del Justicia una joya del barroco aragonés la Iglesia de San Cayetano o de Santa Isabel de Portugal. Construida con materiales autóctonos es una maravilla que se debe visitar.

Siguiendo por la calle nos damos de bruces con el Mercado Central y los restos de las murallas romanas, justo detrás del Torreón de la Zuda.

El Mercado Central una joya de principios del siglo XX inspirada en la Galería de Máquinas de la Exposición Universal de Paris de 1889. Una maravilla para comprar o tomar una cervecita.

La Zaragoza moderna.

Si nos alejamos del mercado central por la puerta opuesta al río llegaremos a la famosa Puerta del Carmen, un vestigio representativo de la Guerra de la independencia. A la derecha, de la Puerta, en unos 200 metros tenemos el Museo Pablo Serrano, con una colección permanente del artista y una terraza para ver Zaragoza de una forma diferente y singular. Se utiliza para eventos de los diversos festivales y celebraciones de Zaragoza.

Vista exterior del Museo Pablo Serrano
Museo Pablo Serrano

En la dirección opuesta llegamos a la Plaza de Basilio Paraíso, con otra joya arquitectónica que hay que ver en Zaragoza, la antigua Facultad de Medicina en la que se puede comer en el restaurante y visitar el Museo de Ciencias Naturales. Desde aquí comienza el Paseo de Sagasta con algún edificio modernista y moderno también, las burbujas inmobiliarias han hecho mucho daño, antes de los 70’s casi todos eran modernistas.

Desde la Plaza de Basilio Paraíso,  atravesando la plaza contigua, Plaza Aragón, con el monumento a Juan de Lanuza, el último Justicia de Aragón pasamos al Paseo de la Independencia. Amplio paseo con porches y grandes aceras donde pasean los Zaragozanos.

Seguidamente, a la derecha, en la calle Costa, la Iglesia de Santa Engracia, otra de las joyas que tenéis que ver en Zaragoza. Bajando la calle Costa o cualquiera de sus paralelas llegaremos a la Plaza de los Sitios, creada para la Exposición Hispano-Francesa de 1908,  donde se encuentra el Museo de Zaragoza, con una serie de mosaicos de época romana, arte japonés y pictórico aragonés.

El Tubo

Las calles del Tubo son un laberinto de calles estrechas, antes llenas de bares en los que se servían bocadillos de calamares !en todos!. Ahora han evolucionado, es difícil encontrar el bocata de calamares pero a cambio hay una oferta gastronómica increíble. Para todos los bolsillos y paladares. Este si es un lugar «de paso» obligatorio en Zaragoza.

Vista de la Calle Estébanes en el Tubo
Calle Estebánes en el Tubo

Todavía funciona El Plata,  el «único café cantante en España», y del mundo, me atrevería a decir. Hay un espectáculo de cabaret actualizado y una terraza para tomar unas copas detrás del local. No es perdáis el espectáculo. Hay dos pases, el acceso es gratuito. Sólo hay que consumir.

Hay más museos, os reto a descubrirlos. Por cierto, el primer domingo de cada mes, los Museos Municipales de Zaragoza tienen entrada gratuita. También son gratuitos los días 29 enero San Valero, 23 de abril y 12 octubre Día del Pilar.

Para los más comodones, el bus turístico es también una opción. Sale, en la misma Plaza frente a La Seo y La Lonja, una antigua construcción para abastos ahora convertida en una sala de exposiciones (entrada gratuita)

Dónde comer.

Para comer hay muchas opciones os dejo unas cuantas, las que yo frecuento por el casco histórico, pero hay muchas más dentro y fuera del casco:

Tapas clásicas frías
Tapas clásicas, gilda y pepinillo relleno

De tapas y raciones.

  • Melí Melo, calle Mayor. Tapas buenísimas y muy elaboradas.
  • Bula, el Tubo.
  • Taberna urbana, Plaza de la Magdalena
  • Gallizo, Calle San Lorenzo. No os perdáis la ensaladilla rusa o los
    camperos.

Restaurantes

  • Palomeque, Calle Palomeque. Me encanta.
  • El trujalico, Calle Mayor.
  • Ciprés, Calle Ciprés.
  • La lobera de Martín, Plaza España…

Bocatas y hamburguesas, tablas…

Tapa de huevo y migas
Tapa vegetariana de huevo y migas.
  • Bronson, Calle Cinco de Marzo.
  • Calamar Bravo, Calle Cinco de Marzo.
  • Estudios, Calle Estudios.
  • Los Zagales, Calle Comandante Ripollés…

Opciones vegetarianas y veganas

  • Bronson, Calle Cinco de Marzo.
  • Calamar Bravo, Calle Cinco de Marzo.
  • Estudios, Calle Estudios.
  • Los Zagales, Calle Comandante Ripollés…

2 thoughts on “Zaragoza, seguro que te quedas.

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