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Little Havana Miami. Sentimiento y alma latina en el corazón de la ciudad.

Con nuestro destino en mente, Little Havana en Miami, tras un vuelo de cuatro horas desde Quito y algo de papeleo en el aeropuerto, Miami nos dio la primera sorpresa, el español es la lengua que todas las personas de Miami hablan y entienden aunque no todas lo reconocen. Una gran ventaja para la comunicación. Solucionado el problema nos fuimos al hotel, Marriot Springhill Suites Downtown Medical Center, un taxi que costó 26,58 USD.

El hotel está situado junto a un gran complejo hospitalario pero cercano a Little Havana y Miami Beach. Uno piensa que va a ser todo lo que se espera de una cadena de gran prestigio pero nos decepcionó un poco. Aunque las habitaciones son muy grandes los servicios de limpieza y mantenimiento dejan que desear. Poco personal que, sin embargo, fue muy amable y servicial. Atentos a todo lo que se les demanda. Pero no es cuestión de tener que pedir que te cambien las toallas y te limpien la habitación todos los días. Podían haber avisado de ¡Cómo está el servicio! (Mariano Ozores, 1968). Para los que vieron la película. En este enlace podéis encontrar más sitios para hospedarse: Alojamientos en Miami.

Paseando por Little Havana Miami

Personas jugando al dominó en domino park
Domino Park

Nos dieron la habitación antes de lo previsto por lo que después de desembarcar pusimos rumbo a “Little Havana” en concreto a la  Calle Ocho (SW 8th Street), una calle llena de restaurantes y bares con música en vivo. Salsa, clásicos…

Por supuesto el baile no falta en ningún local. Como la distancia era corta, decidimos caminar. Llegamos cansados pasada la hora de comer (en España, claro) con el desespero, el hambre y el cansancio no se puede decidir bien, pinchamos con el restaurante El Cristo. Muy rico todo pero caro, muy caro para lo que comimos. Si no os gusta la aventura y preferís algo más seguro podéis contratar un tour gastronónico y probar las delicias de Cuba. Por el camino, casitas bajas, algunas destartaladas y algún edificio de apartamentos. Gallinitas sueltas comiendo en el huerto del vecino que trataba de espantarlas, sin mucho éxito y, con un cabreo considerable.

Qué ver en Little Havana SW 8th street.

La calle 8, tiene un parque, Domino Park, dedicado a los jugadores de dominó. Las personas del barrio juegan en la calle, toda la tarde hasta que anochece. Las parejas que van cambiando a medida que el juego se prolonga. Las tertulias surgen entre los jugadores, mirones y algunos turistas como yo. Una imagen entrañable que podríamos ver en el casino de cualquier pueblo español.

Después de descansar, tocaba paseo, Little Havana es un barrio de Miami de gente de ascendencia hispana, cubana, puertorriqueña, dominicana… Casitas bajas con jardín en contraste con los altos edificios de  Brickell District. En realidad, el barrio es pintoresco pero la zona turística se limita la calle SW 8th desde la SW 19th Ave hasta la SW 14th Ave. Un sitio con mucha marcha latina. Se puede cenar hasta tarde, para nosotros, los españoles, ideal. Acorde con nuestra cultura, además, podemos escuchar o bailar hasta la madrugada.

Donde tomar una copa y comer.

Show musical en Cuba 8
Show musical en Cuba 8

Cabe destacar el bar, museo y restaurante,  Cuba 8, aunque de restaurante tiene poquita cosa. Si tiene una historia detrás que Pedro, el relaciones públicas nos relató mientras tomábamos unas cervezas (6 USD c.u.) y unas copitas ( a partir de 12 USD). Parece ser que uno de los primeros propietarios, artista, se embarco en una balsa para llegar al continente con gran parte de su obra, al ser rescatado le obligaban a abandonar sus pinturas en la balsa, a lo cual se negó. Fue el origen del bar museo Cuba 8. Esto es un resumen de la historia, si queréis oír el resto, Pedro os lo cuenta.

Justo enfrente, Old Havana, se puede comer bien pero habitualmente hay que esperar. Nosotros no pudimos cenar a pesar de intentarlo un par de días. La alternativa fue Mofongo, un restaurante puertorriqueño muy bueno. Gran descubrimiento.

Uno de los restaurantes con más fama es el Café Versalles, visitado por todos los presidentes americanos, espías de la guerra fría y expatriados cubanos, no por nosotros, para otra ocasión.

Para los que no queráis complicaciones tenéis la opción de reservar un tour gastronómico por Little Havana.

Para fumadores.

Otro de los atractivos de SW 8th street de Little Havana en Miami son las fábricas de puros. Locales donde se hacen puros artesanalmente. Se puede ver a los artesanos enrollar las hojas del tabaco para hacer unos puros que deben ser excelentes. Yo no fumo pero la genta se sienta con un café estilo cubano y su puro con expresión de placer. Debe ser todo un gusto. Si fumas, claro.

No te pierdas la entrada sobre Miami Beach.

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