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4 días en la inolvidable e imponente Habana.

En nuestro viaje de 15 sorprendentes e inusitados días por Cuba pasamos 4 días en La Habana, capital de Cuba. Un destino inolvidable en una ciudad que te envuelve en su imponente atmósfera

Algunos tips

Viajamos a Cuba en Octubre del 2022, llegamos a La Habana, nos vinieron a recoger en un vehículo antiguo muy bien cuidado propiedad del alojamiento en el que nos hospedamos en la Calle San Rafael en «La Habana Vieja», un barrio bastante deteriorado pero cerquita de la parte turística y, claro, más auténtico.

Niñas jugando frente al faro y Castillo del morro
Vista del faro y el Castillo del morro

En la misma calle se encuentra el Paladar San Cristóbal uno de los lugares más famosos y con más glamour. Al terminar de comer te obsequian con un puro cubano, para los que no fumamos, un recuerdo.

La comida no está mal pero es un lugar para turistas, caro para el turista e imposible para los locales. El lugar tiene mucho encanto. Si vas de negocios o con un grupo tiene salas privadas, eso sí, tendrás que reservar.

Cuba y La Habana en particular son lugares seguros. No hay más delito que los que se dan en todos los lugares en los que hay mucha gente (carteristas y timadores en su mayor parte). La precaución no está de más.

Nuestros alojamientos lo reservamos por airbnb Francia. Hay bastantes en páginas que no son cubanas. Por el bloqueo, se entiende. Aunque alguna hay.

En nuestro caso, cogimos un zulo, sin ventilación, interior y una habitación enana. La dueña no es muy simpática, otro mito que cayó. La habitación y la casa con todas las comodidades, a/c, televisión… Los desayunos son buenos en general. En el alojamiento, más caros que en el Hotel Inglaterra, en la Plaza Grande y, por ende, en cualquier lugar. Variedad hay poca, la comida escasea.

Por cierto, en el Hotel Inglaterra se puede pagar con tarjeta de crédito. No en todos los locales los permiten pero en los hoteles, puedes (según la categoría).

Como os comentaba al principio, los cubanos con familia fuera que envían todo tipo de cosas a Cuba para después revender, decorar o habilitar los alojamientos para turistas.

Todo el viaje lo reservamos a través de Airbnb. Y salvo el primer alojamiento, el resto fue una “maravilla”.

Cambio de moneda

Cambiamos en el aeropuerto algo de moneda local. El resto lo cambiamos en los alojamientos aunque se puede pagar en dólares. Generalmente sale mejor en moneda local. El cambio varía diariamente. Este es el enlace para ver como está el cambio en la calle. Como siempre, cuidado al cambiar en sitios no oficiales.

Internet

Ya en el alojamiento nos ofrecieron una tarjeta de teléfono para estar comunicados y tener internet a través de las wifi públicas y privadas. Las primeras en los parques y otros sitios concurridos. Se distinguen fácilmente por la cantidad de personas sentadas con el móvil en la mano.

Las tarjetas telefónicas e Internet son baratos en las tiendas ETECSA que son del Estado. A nosotros nos clavaron en el alojamiento, además la tarjeta era a nombre de otra persona. Debe ser práctica habitual.

Os dejo un enlace por si queréis un Free tour por La Habana.

Comienza la visita a La Habana

Aun así, íbamos muy ilusionados y, como primer día, dejamos los bártulos en el alojamiento y nos fuimos a dar un paseo. Estábamos emocionados.

Vista del faro del castillo del morro desde un coche clásico
Faro del castillo del Morro

El alojamiento estaba muy bien situado, cerca del casco histórico de La Habana, la zona turística. Desde ahí se puede recorrer a pie gran parte de la ciudad.

La calle San Rafael acaba en el Parque Fe del Valle. Una pequeña plaza que da acceso a una zona peatonal, turística llena de restaurantes, algún paladar y discoteca o bares de baile por la noche. Siempre está llena de gente. Con buen ambiente.

A partir de este punto la calle se convierte en boulevard y pasa a ser peatonal.

Lo primero que nos llamó la atención fue la cantidad de personas que te ofrecen cambio, dónde comer, desayunar o lo que sea. El asunto es llevarse la comisión por algo.

Al final del Boulevard, la mendicidad supera a los cambistas. Nos habían dicho que no había mendicidad en Cuba. En La Habana, en las zonas más turísticas mucha gente vive de pedir.

El boulevard acaba en la Plaza Grande, el lugar donde puedes alquilar los famosos coches descapotables de los años cincuenta que recorren La Habana mostrando los lugares más significativos de La Habana.

Alrededores de la Plaza Grande.

La Plaza grande está llena de hoteles, de lujo. Al final de la calle el Hotel Inglaterra tiene música en vivo todos los días y, prácticamente, a todas horas. Luego pasan la gorra. El desayuno es aceptable y casi siempre está lleno. Unos 4 USD por persona.

En la plaza se pueden tomar taxis, coches descapotables y cocotaxis. Los colectivos en la calle Neptuno. Los bicitaxis en cualquier lugar.

En la plaza se encuentra el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Para quién no conozca a la gran bailarina aquí dejo el enlace a la biografía  de Alicia Alonso.

Vista del Capitolio Nacional de Cuba
Capitolio Nacional de Cuba

Junto al Teatro, dejando la plaza se encuentra el Capitolio Nacional de Cuba, antigua sede del gobierno, ahora no caben, son muchos. Recuerda al edificio de la Casa Blanca estadounidense.

Detrás, la antigua Fábrica de Tabaco Partagás y el barrio Chino, muy degradado. No dijeron que era peligroso, aunque no sé muy bien si por los chorizos o por riesgo de caída de cascotes. Una pena.

Al lado está el Parque de la Fraternidad. De aquí salen muchos autobuses y taxis. Pocos turistas en las paradas. Desde el parque se puede acceder al barrio donde se encuentra la estación central de ferrocarriles. Tampoco es un barrio muy turístico.

Adentrándonos en La Habana Vieja

Al cruzar la Plaza Grande seguid por la calle del Obispo. Atraviesa el casco histórico, la parte más arregladita. El resto no es muy llamativo, edificios sucios que podrían ser maravillosos con unos patios interiores que, arreglados, podrían ser la envidia del mundo. Mejor no asomarse, os cambiará la impresión.

He de decir que cuando fuimos había muchos edificios en obras, no sé si por ruina o por reforma.

Continúo por la calle del Obispo y a izquierda y derecha hay restaurantes, cafés, un mercado de artesanía, alguna galería de arte y mucho turista por la calle. Muy animada. Aquí no hay gente pidiendo limosna.

La calle acaba en una zona muy cuidada, en la Plaza de Armas. Porticada, con el Museo Castillo de la Real Fuerza de La Habana y una serie de palacios que, entre otras cosas albergan el Museo de Historia Natural de Cuba y una Biblioteca.

Conductor de bici taxi en La Habana vieja
La Habana vieja

Detrás de la Plaza comienza el malecón. Lugar de reunión nocturna de muchos habaneros. Para llegar a él dejar la plaza junto al castillo o por una calle estrecha se llega al malecón.

En esta calle estrecha hay un restaurante donde refrescarse. El lugar es tranquilo y la terraza muy fresquita. También se puede comer o picar alguna cosilla. Nao Bar Paladar.

A la vuelta frente al Malecón también hay un restaurante. Sirven platos de comida típica en una terraza frente al malecón y la bahía. Restaurante La Barca.

Se puede pasear tranquilamente por el malecón hacia la izquierda a cualquier hora del día, hacia la derecha el paisaje no es bonito, solo están los embarcaderos de los ferris y la ciudad se deteriora hasta el entorno de la estación del tren. Qué, por cierto, no funciona muy bien.

El malecón es un gran “paseo” que recorre la costa y dónde los habitantes se reúnen al caer la tarde. Como obra urbanística no tiene nada que ofrecer pero el ambiente es pintoresco.

Más animado me parece el Paseo del Prado o de Martí aunque con menos fama está lleno de gente del lugar y artesanos, artistas, bailarines, acróbatas y más.

En el paseo se puede cenar o tomar algo por la noche disfrutando del paisaje al atardecer desde las terrazas de los hoteles del paseo y la Plaza Grande.

El paseo baja hasta el malecón a la entrada de la bocana del puerto, al Mirador de la Bahía y la Fortaleza de siglo XVI, el Castillo de San Salvador de la Punta. Aquí se celebraba un concurso de salsa los días que estuvimos por allí.

Vedado

Desde la Plaza Grande, las calles Neptuno, San Martín, San Miguel o San Rafael nos acercan al vedado. También podéis  coger un transporte público porque la caminata es larga.

Yo suelo andar bastante, me gusta conocer las ciudades con tranquilidad pero si no sois de andar mucho o tenéis poco tiempo, el transporte público es ideal. Recordad que en la Plaza Grande tenéis muchas opciones.

Las calles que he mencionado son las que nos llevan a la Universidad de la Habana. Nos recibe el Alma Mater, una escultura, y 88 escalones para el acceso. Adentro, el Parque de los Cabezones o la Fama un lugar de conspiraciones y romances. Muy fresquito y agradable. Merece la pena una visita si estáis cerca.

Universidad de Cuba Alma Mater y escaleras de entrada
Universidad de Cuba

Cuidado con los timadores, aquí nos engancharon dos, afortunadamente no nos costó mucho la broma, un CD cutre y una bebida. Nos dimos cuenta pronto.

La táctica fue hacernos de guías por el Callejón de Hamel que está muy cerquita. Les dimos puerta rápidamente ¡CUIDADO!

Un día antes, hablé con mi hija, que ya había estado en Cuba, lo primero que me preguntó fue: ¿Qué tal os va? ¿Os han timado ya? Inocente de mí no la creí.

De la mano de los timadores conocimos el Callejón de Hamel. Un pintoresco lugar con grafitis y arte callejero además de bares y música. Un lugar curioso.

Dejando el callejón fuimos hacia el corazón del vedado.

La avenida 23, la otra Habana.

En la Avenida 23 se encuentran la famosa Heladería Coppelia, cines, restaurantes y centros comerciales.

En la Avenida 19 se encuentra el Hotel Nacional de Cuba con unas vistas espectaculares de la bahía y con una sala de celebridades en el bar donde se muestran fotografías de los personajes que pasaron por allí.

Vista de la sala con fotografías de famosos personajes que pasaron por el Hotel nacional de cuba
Hotel Nacional de Cuba

Además del hotel también podemos ver el Bunker de Fidel. Un zulo por si las moscas…

Siguiendo por el Vedado podemos observar un montón de edificios que en otra época fueron pequeñas casas con jardín para familias más o menos adineradas.

Ahora, descuidadas, medio abandonada la mayoría, permiten añorar lo que alguna vez fue La Habana. Sólo los edificios gubernamentales están bien cuidados y reparados.

Cementerio Colón

Caminando por la avenida 23 hacia el sur, llegaremos al cementerio Colón, un lugar muy visitado. Cosas tan curiosas como la Necrópolis de Cristóbal Colón, una tumba de un proxeneta (Alberto Yarini) con leyenda incluida o la tumba de una jugadora de dominó (Juana Martí) conviven juntos haciendo un conjunto que bien merece una visita. Esto es Cuba. No questions.

En el Vedado también podemos ver a John Lennon sentado en un banco en el parque que lleva su nombre, podemos sentarnos con él. Incluso decirle algo. No nos contestará ni firmará ningún autógrafo pero tampoco nos negará un selfie.

Casa del Vedado derruida y señor paseando
Vedado

El Parque John Lennon no es muy interesante en cuanto al paisaje pero el entorno es muy bonito. Os recomiendo tomar un café en la Unión Francesa en la esquina de la 17, frente a John. Un edificio maravilloso con un fresquito jardín y varias opciones para comer. Altamente recomendable.

Además, un señor os amenizará la tarde con sus sones y sus maracas con las que podéis acompañarle, si sabéis. A mí no me funcionan.

Miramar

Más allá del Vedado se extiende el barrio de Miramar, un horrendo espectáculo de macro hoteles en una visión anticuada del turismo moderno. Bueno, a lo mejor me he pasado porque los resorts de Cancún o La República Dominicana son más de lo mismo, pero estos, a nivel macro. Y siguen haciendo más aunque están vacíos la mayoría ¿Quién ideará estas atrocidades turísticas?

Más allá del barrio de Miramar está la Marina de Hemingway, con dos restaurantes con muy buena pinta, no entramos por falta de tiempo pero las críticas eran buenas. Eso sí, lejos del centro.

Noches en la Habana.

La noche en La Habana es bastante animada, se puede cenar hasta tarde y hay música en vivo en casi todos los locales. Algunos de los artistas van de local en local tocando sus boleros, sones y otras canciones que son la delicia del turista.

La zona de la Plaza Vieja está muy animada, llena de barecitos y restaurantes, además de los consiguientes turistas, y chorizos. Un lugar muy agradable aunque hay que andarse con cuidado. No dejeis vuestras pertenencias descuidadas.

Otra zona que también está muy bien es el principio de la Calle Teniente Rey con la Avenida Bélgica y la Plaza Cristo detrás de la plaza grande, hay varios restaurantes y el ambiente es bueno. Algunos cierran muy pronto. Os recomiendo Kilómetro Cero. En la esquina con Avda. Bélgica.

También podéis visitar los alrededores de la Plaza de la Catedral, donde se encuentra La Bodeguita del Medio. Famosa por los personajes que la han visitado, desde actores de Hollywood hasta presidentes pasando por el famoso escritor Hemingway. Siempre lleno. Personalmente, para cenar o salir por la noche, me gusta menos la zona.

Capitolio y teatro Alicia Alonso iluminados por la noche

Por cierto, Hemingway también visitaba La Floridita en la Avenida Bélgica y el Parque Francisco de Albear y Lara. Detrás de la Plaza Grande.

Para terminar, otra de las zonas estupendas para cenar y tomar unas copas está al final de la Avenida Bélgica, detrás del Parque Mártires del 71, entre el parque y la calle Chacón. Famoso, el Restaurante Máximo y 5 Esquinas Trattoria en la esquina de Calle Peña Pobre, Cuarteles y Habana, de ahí el nombre. Aunque al principio de la calle Aguiar hay un ambiente estupendo. Bueno, en toda la zona.

Cabaret Tropicana.

El Cabaret Tropicana es uno de los más emblemáticos lugares para visitar en La Habana. El show no es barato, es preferible reservarlo en el lugar y dura alrededor de 2 horas y 30 minutos.

Según su web está integrado por  “integrado por 12 cantantes, 12 bailarines solistas, 60 bailarines del cuerpo de baile, 45 figurantes, 6 acróbatas, una contorsionista, una orquesta con 38 músicos,  un grupo folklórico de 9 músicos y un coro de 14 cantantes, todos bajo la dirección del director artístico, Juan Armando Pérez, el jimagua de Tropicana.”

Bailarines en el escenario del Cabaret Tropicana en La Habana
Bailarina en el Cabaret Tropicana

En sus mejores momentos los artistas más famosos del mundo actuaban en su escenario. Frank Sinatra, Celia Cruz o Nat King Cole entre otros. Hasta Los Payasos de la Tele:  Gaby, Fofó y Miliki.

Como veis todo un espectáculo. Si os lo podéis pagar, merece la pena. Si cogéis la opción con cena, viene con media botella de ron y comida mala y escasa. Hay varias opciones por si os animáis.

Más allá de la cena, merece la pena pagar alrededor de 100 €. Es un espectáculo increíble.

El Cabaret ha sido visitado por grandes personajes y gente del hampa (no la del cole) sobre todo en los años 50. Ahora no sabría distinguir quién es quién.

Hay otros cabarets pero no sé si es lo mismo.

Enlace para conseguir entradas económicas para el Cabaret Tropicana.

Viaje en un coche clásico en La Habana.

Una de las excursiones más típicas de La Habana consiste en dar una vuelta por la ciudad montado en un coche de los años 50. El nuestro fue un paseo largo que nos llevó toda la mañana.

Vista del faro del castillo del morro desde un coche clásico
Faro del castillo del Morro

Sirve para hacerte una idea de la ciudad y ver 3 o 4 Cubas diferentes en función de la categoría social y el dinero. Pasear en un descapotable al mediodía no es muy recomendable por el calor. Por lo demás, bien.

Nuestro tour incluyó una visita al Hotel de Cuba y un mojito,  que a las 11 de la mañana me pareció un poco excesivo, y una visita guiada al Capitolio Nacional de Cuba y alguna otra zona que ya os he anticipado. El tour bien pero hubiese estado mejor conduciendo esa reliquia.

Lo realizamos con al agencia San Cristóbal Agencia de viajes. Está en la Plaza de Armas, en la esquina de la calle O’Reilly.

En este enlace podéis hacer también el tour con un coche clásico

Mini galería.

Bueno, con esto os dejo una visión de La Habana, la mía. Espero que la disfrutéis.

2 thoughts on “4 días en la inolvidable e imponente Habana.

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